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TODOS AMBICIONAMOS EXPERIMENTAR SALUD EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN, Y PARA LOGRAR ESTA META HACEMOS LO HUMANA Y A VECES INHUMANAMENTE POSIBLE, IGNORANDO QUE HAY ASPECTOS IMPORTANTES QUE NO DEBEMOS DEJAR DE LADO, COMO EL HECHO DE QUE LA SALUD DE NUESTRO CUERPO DEPENDE DE LA SALUD DE NUESTRAS CÉLULAS, Y QUE DEBEMOS MANTENER NUESTRAS CÉLULAS SANAS Y EVITAR LOS RADICALES LIBRES. De acuerdo con el tecnólogo médico, Rodolfo Fernández, la respiración en presencia de oxígeno resulta esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de esta se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud, debido a su capacidad de alterar el ADN, las proteínas y lípidos o grasas. Explica Fernández que en nuestro cuerpo hay células que se renuevan continuamente, como las de la piel y del intestino, y otras que no, como las del hígado y las neuronas. Precisa que con los años, los radicales libres pueden producir una alternación genética de los genes, aumentando así el riesgo de padecer enfermedades degenerativas y reducir la funcionalidad de las células que no se renuevan lo que es característico del envejecimiento. “Nuestro organismo está luchando contra los radicales libres cada momento del día”, indica Fernández. Agrega que el problema para la salud se produce cuando el organismo tiene que soportar el exceso de radicales libres durante años, producidos mayormente por contaminantes externos que penetran en el organismo, producto de la contaminación ambiental y el humo del cigarillo que contiene hidrocarburos aromáticos polinucleares. Expresa además que el consumo de aceite vegetales hidrogenados, tales como la margarina, y el consumo de ácidos grasos “trans”, como los de las grasas de la carne y de la leche, también contribuyen al aumento de los radicales libres. “La protección que debemos tener para evitar el aumento de los radicales libres en nuestro organismo que aceleran la rapidez del envejecimiento y degeneración de las células de nuestro cuerpo es el consumo de antioxidantes naturales”, destaca Fernández. Los antioxidantes son sustancias que inhiben o detienen la oxidación causada causada por los radicales libres y están compuestos por un grupo de vitaminas minerales, colorantes naturales y otros compuestos de vegetales de enzimas (sustancias propias de nuestro organismo que intervienen en múltiples procesos metabólicos) que bloquean el efecto perjudicial de los radicales libres, agrega el especialista. “Los radicales libres son responsables desde el tema del envejecimiento de los tejidos, ya que dañan las células del colágeno de la piel haciendo que esta pierda su elasticidad y luzca seca y arrugada”, apunta Fernández. Añade que igualmente los radicales libres son la causa de muchas enfermedades degenerativas, como el alzheimer, el mal de Parkinson, la artritis, la hipertensión y el reumatismo. Manifiesta además que estos radicales se producen de los procesos normales del organismo, como el metabolismo de los alimentos, la respiración y el ejercicio. También indica que elementos del medio ambiente crean radicales libres, tal es el caso del estrés, del tabaco, de los aditivos químicos en los alimentos y la contaminación ambiental, entre otros. De acuerdo con Fernández, entre los hechos que aumentan la oxidación y la cantidad de radicales libre figuran el cigarillo, la radiación ultravioleta, la contaminación ambiental, las drogas, la alimentación con grasas animales, el exceso de alcohol, los preservativos, la inactividad física, el exceso de ejercicios y el insufi ciente aporte de nutrientes en la dieta. Según él, existe una prueba de laboratorio que mide específicamente el nivel de radicales libres en el organismo y esta se realiza por medio de una muestra de sangre que no requiere de la práctica previa del ayuno. Fernández enumeró como los antioxidantes más importantes la vitamina C, la vitamina E, el selenio, coenzima Q10 y los betacarotenos. Finalmente, el especialista médico señala que entre los alimentos que concentran la mayor cantidad de antioxidantes están el aceite de oliva, los tomates, los vegetales de hojas verdes, la zanahoria, la levadura de cerveza y el germen de trigo. |